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lunes, 23 de agosto de 2010

Te amo Agus.


Dios me concedió la gracia de tener una hermana. Cuantas cosas hemos compartido durante tantos años.
Sabemos que nos unen lazos que permanecerán mientras vivamos. Hemos compartido juntos la escuela, juntos esperábamos los reyes, juntos disfrutábamos los juegos, juntos nos gozábamos en Navidad. Juntos hemos vivido todas las cosas buenas y malas, las salidas con nuestros padres, las visitas a familiares. Mi hermana conoce mis

debilidades y yo conozco las suyas. Por tanto tiempo que hemos compartido juntos mi hermana es mi amiga. Con ella puedo llorar de alegría y llorar de pena, pues sé que siempre saldré consolado de su lado. El cariño que me une a mi hermana no sabe de distancias ni de enojos, ella es mi amiga, con la cual puedo compartir miles de secretos y esperar sus sabios consejos de hermana mayor. Nos unen tantas cosas; desde nuestras raíces, desde nuestros padres terrenales, hasta nuestro Padre Celestial. Nunca nos faltan palabras para contarnos nuestras cosas. Nuestra forma de ver las cosas no siempre coinciden, pero si siempre llegamos al mismo fin, que es la felicidad y el amor de nuestra familia.Muchas veces que nos miramos no podemos ser mas iguales, otras en cambio, somos tan diferentes. Pero nuestro amor es incondicional. Lo mejor de que seamos hermanos es el sentimiento de amor profundo que nos tenemos. Pero siempre cerca uno del otro, por cualquier necesidad. Contar contigo ha sido un regalo que Dios ha puesto en mi vida, y deseo agradecérselo de todo corazón.
Te prometo estar a tu lado para siempre.